En ocasiones aparece cierto bichito que me hace pensar en ese afán por sufrir que estimula y excita continuamente a cientos de jóvenes chilenos, quienes no son capaces de soportar el aburrimiento ni de soportarse a sí mismos, entiendo que ha de haber en ellos un ansia de sufrir de algún modo con vistas a extraer asi una razón convincente para obrar y justificar su acción.
Lo que pretende esta joven generación(ja, como si estuviera tan alejado de esta) es que sea la desgracia, y no la felicidad, lo que le venga y se le manifieste desde el exterior; y su imaginación se afana en forjar un monstruo para tener de esta forma a un antagonista con quien pelear. Si, ansiosos como están de situaciones apuradas, se sintiesen con fuerzas para hacerse bien a si mismos interiormente, con fuerza para violentarse a si mismos, sabrían también crearse interiormente situaciones de apuro propias y personales. Sus invenciones serian entonces mas bacanes, y sus satisfacciones resonarían como música... mientras que hoy el mundo resuena con sus gritos de desespero y temor, y con harta frecuencia no lo llenan mas que de sentimientos de angustia. No saben que hacer con su existencia, y por eso proclaman la desgracia de otros, tienen necesidad de otros!!

0 comentarios:
Publicar un comentario